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| San Luis Potosí, Mexico. | ||||||||||||||||
El impacto de la resurrección de Jesús
En esta investigación vamos a hablar del impacto de la resurrección de Jesús. Anteriormente tratamos "Quien era la persona llamada Jesús", y vimos sobre su preexistencia, algo de las profecías mesiánicas, sobre la humanidad y la divinidad de Jesús, tratamos de su obra y sólo dijimos que murió y resucitó. Ahora nos toca profundizar en lo que paso después de su muerte, pero para llegar hasta ese punto, primero me gustaría hablar de la razón por la que vino, para poder terminar con el impacto o consecuencias de Su resurrección.
La desobediencia del hombre. La consecuencia En ese mismo instante, murieron 'espiritualmente', quedaron separados de la comunión especial con Dios, pues Dios no puede convivir con el pecado, y ellos habían pecado. Y también sus ojos fueron abiertos y conocieron sobre el bien y el mal: el bien porque lo habían vivido en el Edén; y el mal porque por su propia experiencia lo habían aprendido al comer del árbol. Dios nunca se equivoca ni miente en lo que nos dice. Él aseguró que morirían y así fue, no fue una muerte física, pero sí una muerte espiritual. Y es importante notar que las cosas primero ocurren en el ámbito espiritual y luego en el físico. En el caso de la serpiente (Satanás), tampoco mintió, tal vez no dijo toda la verdad (convirtiéndolo en herejía), pero era cierto que sus ojos serían abiertos y que serían como Dios. Lo malo es que no les dijo que Dios conocía del mal por conocer el bien (la ausencia del bien es el mal), sin embargo Adán y Eva conocieron del mal haciéndolo. Y esa es una GRAN diferencia. Dios le había dado al hombre el dominio de esta tierra, era suya para hacer con ella lo que quisiera, pero en el momento en que cayo el hombre, le pasó a Satanás las "escrituras", debido a que cambió su lealtad de Dios a Satanás en una decisión libre y voluntaria<1>. Otra consecuencia fue la maldición. Dios empezó con la maldición a la serpiente "Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida" (Gen 3:14). Pero continuó con la primer profecía mesiánica, una cláusula de escape, una esperanza viva, "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar" (Gen 3:15). Después vino el castigo para la mujer "Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido [tu voluntad será sujeta a tu marido], y él se enseñoreará de ti" (Gen 3:16). Y también al hombre le tocó "Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan" (Gen 3:16-19) Pero eso no fue todo: los hijos de Adán y Eva heredaron su naturaleza corrupta y personalidad pecaminosa. Desde entonces, como la contaminación en la fuente de un río, el veneno del pecado ha fluido a TODOS los descendientes de Adán, y "así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Ro 5:1)<2> Como recuperarlo. Así como Adán cedió sus derechos, de esa misma forma un segundo Adán debía recuperarlos. Pero mientras esto pasaba, les enseñó que para limpiar (temporalmente) la marca del pecado se necesitaba sangre. Y fue Dios mismo quien se proveyó del primer sacrificio "Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió" (Gen 3:21). Es interesante ver como Dios es siempre el que da el primer paso para que regresemos a él: fue Jehová quien buscó al hombre en el huerto cuando recién habían pecado (Gen 3:9); realizó el primer sacrificio (Gen 3:21); y es el mismo Dios quien envía a su Hijo para la reconciliación del hombre "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios." (Jn 3:16-18) Sin embargo, sigue estando el hombre en libertad de escoger qué hacer. Puede usar o no las pieles que Dios le dio para vestirse, y puede creer o no en Jesucristo. Sigue Dios dándonos la libertad de elegir, sigue respetando nuestro propio albedrío. Jesús Su naturaleza humana se menciona específicamente cuando Juan nos dice que aquel verbo se hizo carne y habitó con nosotros (Jn 1:1). Jesús compartió nuestra humanidad (Heb 2:14) y fue como cualquiera de nosotros excepto porque aunque fue tentado, nunca pecó (Heb 2:17; 4:15)<4>. Su naturaleza Divina fue demostrada desde su nombre (Jesús = Jehová salva), por las obras que hacía y que solamente Dios podría hacer (perdón de pecados, resucitar a los muertos, enviar al Espíritu Santo), por los atributos divinos que Cristo tenía (Omnipotencia, Omnisciencia, Omnipresencia, Vida, Verdad, Inmutabilidad) y por la adoración que se le rindió a Él y que sólo a Dios se le puede rendir (los ángeles le adoran, también es adorado por hombres y por todos)<5>. La tentación El Espíritu llevó a Jesús al desierto, y allí después de 40 días de ayuno, fue tentado por Satanás. Sin pecado Como nos dice el libro Jesús y su tiempo: "Los evangelistas demostraron la fidelidad de Jesús para con los mandamientos de Dios tal como éstos se enuncian en el Antiguo Testamento. Demostraron que Jesús tenía poder para enfrentarse a las fuerzas demoníacas del mundo y vencerlas. Proclamaron también que el ministerio de Jesús... habría de consistir... en la confianza en el Todopoderoso y la sumisión a la voluntad divina"<6>. Jesús nunca pecó, eso lo podemos ver en lo siguiente: Su muerte y resurrección Su sufrimiento terminó en la cruz, cuando "Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"(Mr 15:34). Pero como su muerte era un "dar su vida en rescate por muchos" (Mr 10:45) y el sacrificio del Cordero por excelencia (Jn 1:29; 19:14a, 36), Jesucristo pudo encomendarse victoriosamente al Padre, sabiendo que su obra terrenal había terminado (Lc 23:46; Jn 19:30)<9>. ¿Cómo podemos estar seguros de que murió? Solo hay que leer lo que el Evangelio de Juan nos dice en el 19:31-34 "Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua". La narración de Juan no podía ser inventada, a él como testigo ocular le sorprendió la salida de agua y sangre, registrándolo como un fenómeno milagroso. Ese flujo de sangre y agua, fue causado por una ruptura de corazón, constituye una prueba médica excepcionalmente fuerte de la muerte de Jesús<10>. Pero la sangre y agua no fue lo único sorprendente que ocurrió al morir Jesús, ya que Mateo nos relata los siguientes sucesos: "Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios". (Mt 27:50-54) La tumba El plan de Dios seguía su curso, y es que si el cuerpo muerto de Jesús no hubiera sido descolgado de la cruz, los soldados romanos lo hubieran depositado en una fosa común, y entonces hubiera sido imposible comprobar la existencia de la resurrección. La guardia Los sacerdotes judíos habían comprendido las palabras de Jesús con respeto a la resurrección. No creían que pudiera pasar, pero temían que Jesús hubiera adiestrado a sus discípulos para que robaran su cuerpo y pudieran predicar sobre la resurrección. Así que solicitaron una guardia romana. ¿Por qué no usaron la guardia del templo? Los judíos podían ser sobornados, no así la guardia romana, que estaba entrenada para matar ... y morir en caso de no cumplir con lo encomendado. La disciplina militar de los romanos era de las más estrictas, sólo hay que recordar que la armadura romana cubría únicamente el frente, para que si el soldado se acobardaba y quería retirarse en una batalla, fácilmente pudieran matarlo por la espalda. El castigo por abandonar o dormirse en el puesto era la muerte La resurrección Muy temprano, el domingo, algunas de las mujeres que venían al sepulcro a ungir su cuerpo descubrieron desierta la tumba (Lc 24:1-3), y en el transcurso del día Jesús resucitado se apareció a varios individuos y grupos de creyentes, disipando sus dudas (Mt 28:8-10; Mt 28:16-20; Lc 24:13-53; Jn 20:11-21:22)<12>. Las apariciones de Jesús, comprobando la resurrección fueron las siguientes: Pruebas de la resurrección Algunas personas creen que los discípulos pudieron haber robado el cuerpo, sin embargo, los discípulos tenían miedo, desde el huerto de Getsemani todos se dispersaron (Mr 14:50 "Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron"). Pedro le negó 3 veces (Mr 14:72 "Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces"). Solamente Juan, el discípulo amado permaneció hasta la muerte de Jesús (Jn 19:26 "Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente..."). Ninguno de ellos se hubiera enfrentado a la guardia romana en el sepulcro. Al momento de la resurrección de Jesús, los mismos discípulos no sabían qué estaba pasando, y corrieron a la tumba para comprobar que realmente estaba vacía. De haber sido ellos lo que lo robaron hubieran corrido a esconderse para que no los fueran a agarrar. El impacto de la resurrección Cuando Jesús vino al mundo, Satanás sabía que empezaba una batalla entre ellos para recuperar el dominio de la tierra, tenía que encontrar una falta en la vida o el carácter de Jesús para poder vencerlo y continuar siendo el soberano del mundo. Desde su nacimiento Jesús fue atacado (por Herodes), fue tentado en el desierto, durante su ministerio, en el huerto de Getsemaní y finalmente en el Calvario. Satanás se esforzó por quitar la lealtad de Cristo a Dios y lograr la transferencia de ésta a sí mismo. Esa era su intención en el desierto cuando lo tentó para que lo adorara. También era su propósito en Getsemaní, pero Jesús salió victorioso al decir: "Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lc 22:42) La intención de Satanás de llevar a Cristo a la cruz, era obligarle a rebelarse contra la voluntad del Padre, sin embargo Jesús nunca se reveló contra Dios, y aun hasta la muerte le fue fiel. Cuando por fin Jesús murió sin haber fallado ni siquiera una sola vez, Satanás fue derrotado. Y es que al morir Jesús sin fallar en nada, el resultado fue la anulación de todos los derechos del diablo sobre la tierra y sobre toda la humanidad. Satanás mató a un inocente, alguien sobre quien no tenía soberanía, y por este error el hombre había recuperado en Cristo (el segundo Adán) su libertad. (1 Cor 15:21-22 "Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados")<14> La resurrección vista por Pablo (I Cor 15) Pablo les dice que son salvos si no creen en vano, aquí les recuerda que si Cristo no fue crucificado ni resucitado, la salvación seria imposible. Todo lo que se ha predicado parte de la resurrección del Señor, y que si esta resurrección no fuera corporal, entonces el evangelio carecería de contenido, y la fe de los corintios no se basaría en un echo real, sino en un espejismo. Y si no había resurrección, todos los que predicaban el evangelio eran falsos testigos de Dios. Si Cristo no hubiera resucitado, no habría seguridad en la salvación. Sin la resurrección los creyentes que murieran en Cristo, con la esperanza de la resurrección, en realidad perecerían. Entonces su fe sería una ficción. Pero (afirma) Cristo resucitó, y en él , nosotros resucitaremos en un cuerpo incorruptible<15>. Algunos resultados de la resurrección Los testigos murieron por la verdad: durante toda la historia del cristianismo, muchos hombres y mujeres han muerto defendiendo su fe, han sido mártires. Y es común que la gente este dispuesta a morir por sus creencias, pero nadie desearía morir defendiendo una mentira. Todos esos hombres murieron por asegurar que Jesucristo no sólo había muerto por sus pecados, sino que se levantó de entre los muertos y está reinando en autoridad sentado en el trono de Dios. Los judíos cambiaron su día de adoración: el día de reposo y adoración en la vida judía era un elemento importante. Cualquier judío que no respetara este día de descanso, estaba violando la ley de Moisés. Sin embargo los judíos seguidores de Cristo, empezaron a adorar a Dios en un nuevo día, el día en que Cristo se había levantado de entre los muertos. Da credibilidad a Jesús: el cristianismo nace en Cristo, y de no haber sido por la resurrección de su fundador, seria una enseñanza vacía, tal como lo dice Pablo en 1 Cor 15. La confiabilidad de la Biblia: si Jesús no hubiera resucitado, la Biblia seria un libro de puros cuentos, sin ningún valor, ya que la Biblia en las profecías habla de la resurrección. Si no hay resurrección, no se cumplen las profecías y el libro es letra muerta. El poder para cambiar vidas: no sólo hubo cambio en los discípulos, también en el mayor perseguidor de ellos. Pablo fue cambiado dramáticamente al ver a Jesús resucitado. Su impacto en la sociedad: Es increíble que un simple carpintero de Nazaret cambie al mundo. Los calendarios y documentos fechados dan testimonio de su nacimiento. Su oferta de salvación: los puntos de vista religiosos alternativos tienen salvadores que permanecen en sus tumbas. Ningún otro sistema ofrece la vida eterna como regalo a aquellos que confían en Aquel que triunfó sobre la muerte por ellos. Ningún otro sistema ofrece seguridad de perdón, vida eterna y adopción en la familia de Dios por llamar y confiar en Alguien en la misma forma que una persona a punto de ahogarse llama y confía en el rescate de un salvavidas (Ro. 10:9-13). La salvación que Cristo ofrece no depende de lo que hemos hecho por Él, sino de nuestra aceptación de lo que Él ha hecho por nosotros. En vez de esfuerzo moral y religioso, su salvación requiere que admitamos nuestros pecados. En vez de logros personales de fe, requiere que confesemos nuestro fracaso. A diferencia de todas las demás opciones de fe, Cristo nos pide que lo sigamos a Él, no para merecer nuestra salvación, sino como expresión de gratitud, amor y confianza en Aquel que nos ha salvado (Ef 2:8-10)<16> . El significado de la resurrección de Cristo
"La Biblia Devocional de Estudio" versión Reina-Valera Revisión 1960, La Liga Bíblica, 1993
Billheimer, Paul E., "Destinados a Vencer", Editorial Betania, Caparra Terrace, Puerto Rico, 1984 McDowell, Josh, "Evidencia que exige un veredicto", Editorial Vida, Deerfield, Florida, EUA, 1991 Blanchard, John, "Ultimate Question" (Preguntas fundamentales), Evangelical Press, Inglaterra, 1995 Harrison, Everett F., "El Comentario Bíblico Moody Nuevo Testamento", Editorial Moody, Chicago, EUA, 1971 De documentos: Villarreal, Raúl , "Quién es la persona llamada Jesús", San Luis Potosí, México, 2000
"Jesús y su tiempo", México, DF, Reader's Digest México, S.A. de C.V, 1989 "Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia", Nelson, Wilton M y Rojas, Mayo Juan (editores), Editorial Caribe, EUA, 1998 "Porqué creemos - Evidencias de la fe cristiana", RBC Ministries, Grand Rapids, Michigan, EUA, 1997
1 Paul E. Billheimer, "Destinados a Vencer", 1984, p.15-16
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